Cómo medir tu posición real en Google Maps
Optimizaste la ficha, pediste reseñas, subiste fotos. Ahora la pregunta difícil: ¿en qué puesto estás hoy? Buscarte a ti mismo no te lo dice. Este es el método para medir tu posición en Google Maps de forma comparable, ciudad por ciudad, a partir del mapa que Google muestra en sus resultados de búsqueda.
TL;DR
- ✓ Tu búsqueda manual no es una medición. Proximidad, sesión iniciada, historial y dispositivo cambian el resultado, y ninguno de los cuatro se repite igual mañana.
- ✓ El paquete local no se mide como el orgánico. En el mapa la ubicación de quien busca es la señal dominante: moverte tres kilómetros puede reordenar el top 3 entero.
- ✓ La unidad correcta es palabra clave por ciudad. "Odontólogo" en Bogotá y "odontólogo" en Medellín son dos mediciones distintas, no una con dos valores.
- ✓ Tres semanas de mediciones consistentes antes de decidir nada. El paquete local oscila a diario; un puesto arriba o abajo casi nunca es una señal.
- ✓ Esto mide a nivel ciudad, no con cuadrícula de pines. Si necesitas saber en qué manzanas apareces, la herramienta es otra. Mejor saberlo antes de pagar.
Por qué buscarte a ti mismo no mide tu posicionamiento en Google Maps
Es el gesto más natural del mundo. Terminas de optimizar la ficha, abres el celular, escribes "restaurante italiano" y ves tu negocio en el segundo puesto del mapa. Sensación de trabajo bien hecho. El problema es que acabas de medir una cosa muy específica: en qué puesto apareces tú, desde donde estás tú, con tu cuenta y con tu historial. Ninguna de esas cuatro condiciones se cumple en el teléfono de la persona que todavía no te conoce, que es exactamente la persona que te importa.
El posicionamiento en Google Maps no funciona como una tabla de clasificación fija que se consulta. Funciona como un cálculo que se hace en el momento de cada búsqueda, con la ubicación del que busca como uno de los ingredientes principales. No existe "el puesto 2 en Google Maps" de la misma forma que existe el puesto 2 de un resultado orgánico en una SERP nacional. Existe el puesto 2 para esa búsqueda, en ese punto del mapa, en ese instante. Cuando alguien te pregunta "¿en qué posición estamos?", la respuesta honesta empieza con otra pregunta: ¿desde dónde?
Esto tiene una consecuencia incómoda para quien vende o gestiona SEO local: la mayoría de los informes que circulan en LATAM sobre posiciones en el mapa se construyen con capturas de pantalla hechas a mano desde la oficina de la agencia. Si la agencia está en el norte de Bogotá y el cliente tiene su local en Kennedy, esas capturas no describen el negocio del cliente. Describen el barrio de la agencia. Nadie lo hace de mala fe; simplemente nadie se detuvo a preguntar qué se estaba midiendo.
Hay además un problema de comparabilidad que es peor que el de exactitud. Aunque tu búsqueda manual estuviera perfectamente limpia hoy, mañana la vas a repetir desde otro punto, con otra conexión, quizá con otro teléfono. Dos mediciones que no se hicieron en las mismas condiciones no se pueden restar. Y si no puedes restarlas, no puedes decir "subimos tres puestos", que es la única frase que le interesa a un cliente. La comparabilidad, no la precisión absoluta, es lo que hace útil a una medición.
Esta guía es sobre el método de medición, no sobre optimización de ficha. No vas a encontrar aquí el enésimo listado de categorías, fotos y reseñas. Tampoco vamos a entrar en el diagnóstico de por qué un negocio deja de aparecer desde ciertas zonas de la ciudad, que es un tema aparte y con su propia lógica de triaje. Si lo que buscas es un panorama de lo que se puede medir de forma continua en buscadores, está resumido en las funcionalidades de Rankiamos. Lo que sigue responde a una sola pregunta: cómo sabes en qué posición estás hoy, y cómo lo sabes otra vez dentro de un mes de forma que los dos números signifiquen lo mismo.
Las cuatro cosas que contaminan tu búsqueda: proximidad, sesión iniciada, historial y dispositivo
Antes de proponer un método hay que entender qué está rompiendo el método actual. Son cuatro factores y no pesan igual: el primero explica la mayor parte del problema en búsquedas locales, y los otros tres se suman encima.
1. Proximidad · el factor dominante
Google necesita saber dónde estás para responder una búsqueda local, y lo averigua con GPS si le diste permiso, o estimándolo por la IP y por la red a la que estás conectado. En una ciudad como Ciudad de México o Buenos Aires, moverte de un barrio a otro puede cambiar por completo qué tres fichas ocupan el paquete local. Este factor no lo elimina el modo incógnito, no lo elimina cerrar sesión y no lo elimina borrar cookies: es un dato del contexto de la búsqueda, no una preferencia guardada.
2. Sesión iniciada · tú no eres un usuario cualquiera
Si estás con la cuenta que administra la ficha de Google Business Profile, o simplemente con la cuenta desde la que respondes reseñas y miras estadísticas, Google sabe perfectamente cuál es tu negocio. La ficha que administras no es un resultado neutro para ti. Buscar desde esa sesión y anotar el puesto es como pedirle a un juez que evalúe a su propio hijo.
3. Historial · llevas semanas buscándote
Has hecho esa búsqueda decenas de veces, has entrado a tu propia ficha, has abierto tu sitio web desde el mapa. Todo eso son señales de interacción que el buscador acumula. Un usuario nuevo que escribe lo mismo por primera vez no arrastra nada de eso. El historial no siempre cambia el orden, pero sí lo hace lo suficiente como para que no puedas confiar en el resultado.
4. Dispositivo · el mapa se ve distinto en cada pantalla
En el celular el paquete local ocupa casi toda la pantalla y suele mostrar tres fichas antes de cualquier otra cosa. En escritorio compite con más módulos y el usuario ve más resultados de un vistazo. Además, la app de Google Maps y la búsqueda en el navegador no siempre devuelven exactamente la misma lista. Si un día mides en el celular y otro en el portátil, estás mezclando dos series.
Sobre el punto de la sesión, conviene desactivar una creencia muy extendida: el modo incógnito es una mejora marginal, no una solución. Elimina cookies e historial de esa ventana, y eso es real. Pero deja intacta la proximidad, que en local es justamente el factor que más pesa. Terminas con una medición un poco menos sesgada y exactamente igual de irrepetible mañana. Como diagnóstico rápido está bien; como base de un informe mensual, no.
El punto del dispositivo tiene además una derivada que afecta a los resultados orgánicos y no solo al mapa: la misma búsqueda puede darte un número en móvil y otro en escritorio, y la causa suele ser física, no algorítmica. Lo desarrollamos aparte en la guía sobre por qué tus posiciones no coinciden entre móvil y escritorio. Para lo que nos ocupa aquí basta con una regla: elige un dispositivo de referencia y no lo cambies nunca a mitad de una serie.
El paquete local de Google se mide distinto que el orgánico
Mucha gente que lleva años midiendo posiciones orgánicas intenta aplicar el mismo marco al mapa y se estrella. No es cuestión de matices: el paquete local de Google es una superficie con reglas propias, y tratarlo como si fuera "el orgánico pero con fichas" produce informes que no dicen nada. Estas son las diferencias que cambian el método de medición.
| Dimensión | Resultado orgánico | Paquete local / mapa |
|---|---|---|
| Qué se ordena | URLs de páginas web | Fichas de negocio con dirección |
| Puestos visibles | Unos 10 por página | 3 en la SERP, lista larga dentro de Maps |
| Señal dominante | Relevancia y autoridad del sitio | Proximidad, relevancia y prominencia |
| Peso de dónde está el usuario | Moderado, salvo en búsquedas con intención local | Determinante en casi todas |
| Unidad de medición sensata | Palabra clave por país | Palabra clave por ciudad, siempre |
| Si te mueves 3 km | Cambia poco o nada | Puede cambiar el top 3 completo |
| Volatilidad normal | Baja o media entre días | Alta: uno o dos puestos a diario es rutina |
La fila que más cambia la práctica es la penúltima. En orgánico puedes vigilar una palabra clave a nivel país y tener una lectura razonable de cómo va tu ranking en Google Maps comparado con tu visibilidad general en la web. En el mapa, "a nivel país" no significa nada: un promedio entre Bogotá, Barranquilla y Pasto no describe la experiencia de ningún usuario real. Por eso la ciudad no es un refinamiento opcional del seguimiento local; es la unidad mínima.
La última fila es la que evita disgustos innecesarios. La volatilidad del paquete local es estructuralmente más alta que la del orgánico porque hay más variables en juego y porque las fichas cambian todo el tiempo: un competidor sube diez fotos, otro recibe cuatro reseñas en una semana, un tercero corrige su categoría principal. Nada de eso pasa en tu sitio web, pero todo eso reordena la lista en la que compites. Si mides a diario, vas a ver movimiento a diario. El truco no es evitar la oscilación, es tener suficientes puntos para distinguirla de una tendencia.
Un apunte para no mezclar temas: esta guía trata el mapa. El seguimiento de resultados orgánicos en varias ciudades a la vez es un escenario distinto, con su propia mecánica y su propio consumo de cupo, y lo cubrimos en detalle en la guía sobre seguimiento SEO multi-ciudad en LATAM. Y hay una tercera superficie que también está en juego en las búsquedas locales, la cita dentro del resumen con IA de Google, que merece su propio tratamiento y no lo vamos a resolver aquí de pasada.
Tratar tu ranking de Google Maps como una keyword rastreada por ciudad
El cambio de marco que hace medible el paquete local: dejar de "mirar" y empezar a registrar.
La solución conceptual es más simple de lo que parece. Si el problema es que cada búsqueda manual ocurre en condiciones distintas, entonces hay que fijar las condiciones y repetirlas. Eso es exactamente lo que hace un rastreador de posiciones: consulta la SERP en condiciones definidas y constantes —una búsqueda concreta, un país, una ciudad, un dispositivo— y guarda el resultado con fecha. La medición deja de depender de dónde estabas tú ese día.
Aplicado al mapa, el marco es: una palabra clave más una ciudad igual a una serie histórica. No "mi posición en Google Maps" en abstracto, sino "odontólogo en Medellín", medido igual todos los días, con su curva. Este es el procedimiento completo para montarlo bien la primera vez.
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Paso 1 · Escribe la búsqueda como la escribe tu cliente, no como la escribes tú
El dueño del taller escribe "mecánica automotriz especializada"; su cliente escribe "taller mecánico cerca". El dueño de la clínica escribe "odontología estética"; su paciente escribe "dentista". Elige las búsquedas por lo que la gente teclea con intención de contratar, no por el nombre técnico del servicio. Si tienes Google Search Console conectado, las consultas reales que ya te traen impresiones son el mejor punto de partida que existe y son gratis.
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Paso 2 · Elige la ciudad, no tu dirección exacta
La ciudad es la unidad del método. Define en qué ciudades compites de verdad —no en las que te gustaría competir— y monta una serie por cada una. Un negocio con un solo local suele necesitar una ciudad; una cadena con tres sedes en tres ciudades necesita tres series. Elegir por dirección exacta suena más preciso y no lo es: te devuelve al problema del barrio, solo que ahora congelado en un informe.
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Paso 3 · Registra la línea base ANTES de tocar la ficha
Este es el paso que más gente se salta y el que más caro sale. Un histórico propio empieza el día que agregas la palabra clave: no es retroactivo, ni en Rankiamos ni en ninguna otra herramienta que consulte la SERP en vivo. Si cambias la categoría de tu ficha el lunes y empiezas a medir el viernes, ya perdiste el antes. Deja correr al menos siete días de mediciones limpias antes de modificar nada.
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Paso 4 · Fija las condiciones y no las cambies
Mismo texto de búsqueda, misma ciudad, mismo dispositivo, misma frecuencia. Si a mitad de camino cambias "dentista" por "odontólogo" o pasas de móvil a escritorio, la serie se parte en dos y ninguna de las mitades sirve para comparar con la otra. Si necesitas medir las dos variantes, son dos series paralelas, no una serie modificada.
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Paso 5 · Anota quién está arriba, no solo en qué puesto estás
Tu puesto solo tiene sentido en relación con quién lo ocupa. Si bajas del 2 al 4, importa mucho saber si te pasaron dos competidores conocidos o si apareció una ficha nueva que no existía el mes pasado. En Rankiamos, el bloque de mapa (plan Pro) te muestra las fichas de la última medición que lo trajo, con su nombre, estrellas y número de reseñas, y el top 10 orgánico de cada keyword guarda 45 días de historial en los dos planes; si lo haces a mano, al menos anota los tres primeros de cada medición.
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Paso 6 · Fecha cada cambio que hagas
Escribe en algún sitio: "12 de agosto, cambié la categoría principal"; "20 de agosto, campaña de reseñas". Sin esas marcas, la curva es un dibujo bonito del que no puedes deducir causas. Con ellas, tienes un experimento. Y la regla de oro de cualquier experimento: una variable a la vez. Si el mismo día cambias categoría, fotos y horario, la curva no te va a decir cuál de las tres funcionó.
De dónde salen estos datos: Rankiamos consulta la SERP a través de DataForSEO como proveedor de datos (el bloque de mapa que medimos es el de Google; Bing solo está en el plan Pro). Es una consulta real a la página de resultados en las condiciones que definiste, no una estimación ni un modelo. Vale la pena preguntarle esto a cualquier herramienta que estés evaluando: quién es el proveedor de datos y si la consulta se hace en vivo.
Fíjate en lo que este marco resuelve y lo que no. Resuelve la comparabilidad: dos mediciones de la misma serie se pueden restar y el resultado significa algo. No resuelve la pregunta de qué ve exactamente un usuario parado en una esquina concreta, porque esa pregunta no tiene una sola respuesta. La ciudad es una aproximación deliberada, y es la aproximación que hace posible tener una serie histórica estable.
Seguimiento de posiciones en Google Maps: cada cuánto medir y cuánto histórico necesitas para decidir
Aquí es donde el seguimiento de posiciones en Google Maps se separa del ritual de mirar el teléfono. La frecuencia no se elige por gusto ni por ansiedad: se elige según la velocidad del cambio que quieres detectar y según cuántos días de datos necesitas acumular antes de que una diferencia sea creíble.
Esta tabla resume las cuatro situaciones que se repiten en la práctica. La última columna es la más importante y la que casi nadie respeta.
| Situación | Frecuencia | Histórico mínimo antes de decidir |
|---|---|---|
| Acabas de cambiar algo en la ficha | Diaria | 21 a 30 días, con 7 días previos de línea base |
| Vigilancia de un negocio estable | Semanal | 8 a 12 semanas para leer tendencia |
| Reporte mensual a un cliente | Diaria, se lee mensual | 90 días para que el mes tenga contexto |
| Temporada alta o campaña | Diaria | Todo el periodo más 2 semanas antes de empezar |
La diferencia entre cuatro puntos y treinta
Vale la pena hacer explícita esta cuenta porque decide qué frecuencia necesitas. Un mes medido semanalmente son cuatro puntos. Un mes medido a diario son treinta. Con cuatro puntos, si la posición del segundo miércoles fue mala por casualidad, esa casualidad pesa el 25% de tu lectura del mes. Con treinta, pesa el 3%. En una superficie tan volátil como el paquete local, esa diferencia no es un lujo: es la diferencia entre poder afirmar algo y estar adivinando con estilo.
La medición semanal sigue siendo perfectamente válida para vigilancia. Si tu negocio lleva dos años en el mismo puesto y solo quieres enterarte si algo se rompe, un chequeo por semana sostenido durante trimestres te da una curva legible y te ahorra ruido. Lo que la medición semanal no puede hacer es fechar un cambio. Si el objetivo es demostrar que la optimización que hiciste el día 12 tuvo efecto, necesitas resolución diaria alrededor de esa fecha.
Cuándo actuar y cuándo no
Con la serie en marcha, el criterio para decidir se vuelve simple. Un movimiento de uno o dos puestos que dura menos de una semana es ruido: no toques nada. Un movimiento de tres o más puestos que se sostiene siete días o más es una señal: toca investigar. Y una caída que ocurre en todas tus ciudades a la vez casi nunca es un problema de tu ficha, sino algo más amplio, sea un cambio en la búsqueda o un movimiento general del sector.
Ese último caso —distinguir una caída real del ruido normal antes de empezar a tocar cosas— es un problema en sí mismo, y lo tratamos con más detalle en la guía sobre cómo saber si bajaste de posición de verdad o estás mirando ruido. La lógica de triaje que se explica ahí para resultados orgánicos se aplica igual al mapa, con la diferencia de que en local el umbral de ruido es más alto.
Ver mi posición en Google Maps sin pagar por ubicación: el modelo de cupo
Hasta aquí el método. Ahora la parte que decide si lo puedes aplicar: cuánto cuesta. Muchas herramientas del mercado tratan cada ubicación adicional como un producto extra que se factura aparte, lo cual convierte el seguimiento local en algo caro justo cuando empieza a ser útil, que es cuando vigilas más de una ciudad. Si quieres ver tu posición en Google Maps en tres ciudades, en esos modelos pagas tres veces.
En Rankiamos el modelo es de cupo, no de recargo. Cada combinación de palabra clave por ciudad consume una unidad del cupo de tu plan. El precio mensual no cambia por agregar ciudades; lo que cambia es cuántas unidades te quedan libres. Es una diferencia importante y conviene entenderla bien porque tiene dos caras: la buena es que no hay sorpresas en la factura, la menos buena es que el cupo es finito y hay que repartirlo con criterio.
| Escenario | Búsquedas | Ciudades | Unidades de cupo |
|---|---|---|---|
| Local único de barrio | 5 | 1 | 5 |
| Clínica con 3 sedes | 8 | 3 | 24 |
| Franquicia regional | 10 | 6 | 60 |
| Servicio a domicilio, área metropolitana | 12 | 2 | 24 |
La cuenta es una multiplicación, y por eso conviene hacerla antes de empezar y no cuando ya te quedaste sin espacio. El plan Pro trae 50 unidades y 5 proyectos, con chequeo diario automático y actualización manual de cada keyword 6 horas después de su última medición (hasta 30 unidades al día), por 14.99 USD al mes o 119.99 USD al año, que sale a 9.99 al mes. La prueba es de 7 días gratis: Apple pide un método de pago para activarla y cobra si no cancelas antes de que termine. La posición en el mapa de Google, junto con el análisis con IA por palabra clave, los movimientos de la competencia y las citas del resumen con IA de Google, forma parte de ese plan (el top 10 de competidores con su historial está en los dos planes).
Conviene ser transparente con el otro extremo: el plan Free existe, es real y no pide tarjeta, pero no incluye la posición en el mapa. Trae 2 proyectos, 5 palabras clave, chequeo semanal, conexión con Google Search Console y escaneo del sitio. Sirve para empezar a acumular un histórico de posiciones orgánicas y para dejar de buscarte a mano en la web, que ya es un salto. Para el paquete local, el plan que corresponde es Pro. Prefiero decirlo aquí que dejar que alguien se registre esperando otra cosa. Los límites de cada plan están en la página de precios.
Sobre cobertura: Rankiamos mide en 19 países: los 17 hispanohablantes de LATAM, España y Estados Unidos (este en inglés). Además del nivel país, hay 52 ciudades en 19 países. Brasil no está incluido porque no soportamos portugués. Si tu negocio compite en una de esas ciudades, el método de este post se aplica tal cual.
Qué NO vas a obtener con este método: los límites del seguimiento a nivel ciudad
La sección que casi ningún post escribe, y la que evita que pagues por algo que no es lo que buscabas.
Un método honesto tiene que declarar su alcance. El seguimiento a nivel ciudad resuelve muy bien un problema y no resuelve otros tres. Si el tuyo está en la segunda lista, es mejor que lo sepas ahora.
No es una cuadrícula de pines ni un mapa de calor
Existen herramientas que reparten decenas de puntos de medición por la ciudad y te devuelven un mapa coloreado con tu posición en cada uno. Rankiamos no hace eso. La medición es por ciudad o por país: una búsqueda, una ubicación, un puesto, el de la última medición que trajo el bloque de mapa. Tampoco hay una gráfica histórica de esa posición: si quieres la curva del mapa, anota cada lectura. Si tu trabajo consiste en demostrarle a un cliente que aparece en el norte y no en el sur de la misma ciudad, necesitas una herramienta de geo-grid, no esta. Decirlo claro es más útil que vender una expectativa que se rompe en la primera reunión.
No te dice por qué te movió Google
La medición te dice en qué puesto estás y quién ocupa los puestos de arriba. No te dice la causa. La causa se investiga: qué cambió en tu ficha, qué cambió en la de los que te pasaron, si hubo un movimiento general en esa búsqueda. La medición es la evidencia, no el diagnóstico. Cualquier herramienta que prometa lo segundo te está vendiendo una interpretación disfrazada de dato.
No es retroactivo
El histórico de una palabra clave empieza el día que la agregas. No hay forma de recuperar en qué puesto estabas hace seis meses, porque ese dato nadie lo guardó por ti. Es la razón por la que el paso 3 del método insiste tanto en la línea base: el mejor momento para empezar a medir fue hace tres meses, el segundo mejor es hoy.
No hay versión web ni Android
Rankiamos funciona en iPhone con iOS 17 o superior, iPad, Mac con macOS 14 o superior y Apple Watch, con widgets en pantalla de inicio y de bloqueo. No hay aplicación web ni versión para Android. Tampoco hay acceso de cliente ni envío automático de informes: con el plan Pro puedes exportar un PDF con tu nombre y tu color, o un CSV sin ninguna marca, y enviarlo tú. Si tu flujo exige que el cliente entre a un panel propio, hoy eso no lo cubrimos.
Hay un cuarto límite que no es del producto sino del propio problema, y merece un párrafo. Ninguna medición del paquete local, ni por ciudad ni por cuadrícula, te dice exactamente qué vio un usuario concreto en un momento concreto. La lista se calcula en cada búsqueda con la ubicación de esa persona, su contexto y el estado del índice en ese instante. Lo que una serie histórica bien montada te da es algo distinto y más útil: una referencia estable que se comporta igual cada vez que la consultas, y contra la cual puedes medir el efecto de lo que haces. Confundir esas dos cosas es lo que genera la mayoría de las discusiones inútiles sobre posiciones locales.
Y un tema que queda fuera a propósito: si tu situación es "aparezco desde mi local pero no desde el otro lado de la ciudad", eso no es un problema de medición sino de diagnóstico, y tiene su propio protocolo —ficha sin verificar, categoría mal elegida, duplicados, radio de proximidad—. Aquí solo te dejamos con el dato en la mano; el triaje es otra conversación.
Cómo lo resuelve Rankiamos
El producto resuelve la parte mecánica del método: medir siempre en las mismas condiciones.
📍 Posición en el mapa de Google
Funcionalidad del plan Pro: te muestra en qué puesto aparece tu ficha en el bloque de mapa de los resultados de Google (no en la app de Google Maps) para una búsqueda y una ubicación, según la última medición que lo trajo, junto con el nombre, las estrellas y el número de reseñas tuyas y de la competencia. No guarda una serie histórica de esa posición. Medición por ciudad (en 19 países) o por país, sin cuadrícula de pines. Tu ficha se reconoce por el dominio de su sitio web; con varias sucursales, solo marca la mejor ubicada.
🏙️ Cupo por ciudad, sin recargo
Cada palabra clave por ciudad consume una unidad de las 50 del plan Pro. Agregar ciudades no sube el precio mensual: consume cupo. La cuenta la haces tú antes de empezar.
📆 Chequeo diario y actualización manual
El plan Pro mide todos los días y te deja volver a medir a mano cualquier keyword 6 horas después de su última medición, con una cuota de 30 unidades al día. Es la resolución que necesitas para fechar el efecto de un cambio en la ficha. Las keywords con 5 o más mediciones que llevan 30 días sin ningún cambio pasan a medirse cada 3 días hasta que se muevan.
👥 Historial de competidores
En los dos planes guarda el top 10 orgánico de tus búsquedas con 45 días de historial; en Pro suma los movimientos de la competencia (quién subió, bajó o entró) y las fichas que compiten contigo en el mapa. Así una caída deja de ser un número y pasa a tener nombre y apellido.
Un cierre sin adornos: ninguna herramienta optimiza tu ficha ni consigue reseñas por ti. Lo que resuelve un rastreador es el problema de la constancia, que es lo que convierte una impresión en una medición, y el de la memoria en tus posiciones orgánicas —tener el dato del día 1 cuando estás en el día 30—. La posición en el mapa, en cambio, la app te la muestra de la última medición, así que esa serie la llevas tú. Si quieres el detalle de lo que se mide de forma continua, está en el listado completo de funcionalidades, y el reparto de cupo de cada plan en la comparativa de precios.
Plan Free: 2 proyectos, 5 keywords, chequeo semanal · Posición en el mapa en el plan Pro · iPhone · iPad · Mac · Apple Watch
Preguntas frecuentes
¿Por qué veo mi negocio en el primer puesto del mapa y mi cliente no lo encuentra? ▾
¿El modo incógnito arregla el problema de medir mi posición en el mapa? ▾
¿Cada cuánto debería medir mi posición en Google Maps? ▾
¿Rankiamos muestra una cuadrícula de pines o un mapa de calor por barrio? ▾
¿Vigilar varias ciudades me sube la factura? ▾
¿Sirve el plan Free para medir mi posición en Google Maps? ▾
¿Qué hago si mi posición en el mapa cambia todos los días? ▾
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DiagnósticoBajó tu posición: ¿caída real o ruido?
Cuántos días de histórico necesitas antes de actuar y cómo separar la oscilación normal de una tendencia.